| La danza de un corazón claroscuro... |
| En horas desconocidas la la piel se funde, se entrega, hasta disolverse... |
| Deliciosa y angustiante la soledad deseada, el errante camino que se convierte al final en un acierto. Alma nómada. |
| Los reflejos de mi alma nostálgica y arenosa que conmueven y controlan mis pasos. |
| Las cortinas de humo se despejan cuando mi tormenta hace su voluntad, comienzo a ver... |
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| Salvaje conciencia, salvaje mortal, mortal animal que se enreda en mi voluntad, difícil domarte, fácil de amarte... |
© Astrid Rodríguez 2017
